San Ignacio cerca del cielo con la “Opera de la Selva”

San Ignacio cerca del cielo con la “Opera de la Selva”

Retumbaron los tambores, violines, trompetas y clarinetes en el templo barroco de San Ignacio con la ópera que recrea el compromiso misional de San Ignacio de Loyola.

(San Ignacio, 30 de abril)  Cerca de dos mil personas apretujadas en el templo barroco de San Ignacio aplaudieron de pie la interpretación de la “Opera de San Ignacio”, conocida más como la “Ópera de la Selva”, que fue dirigida por el virtuoso francés Antoine Duhamel.

La obra es las más grande producción y una de los megaconciertos preparados dentro del IX Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca “Misiones de Chiquitos” que se desarrolla en Santa Cruz de la Sierra, las provincias chiquitanas y en  Villamontes, Tarija.

Duhamel llegó hace siete años a Bolivia con la experiencia de dirigir grandes grupos de músicos jóvenes. Hace tres años reunió a orquestas juveniles de todo el país para concretar un concierto por la paz. En esta oportunidad tuvo a su cargo la batuta de las orquestas y coros de Hombres Nuevos, Paz y Bien, Santa Ana y San Ignacio e invitados de otras orquestas.

La obra data de 1720 y fue compuesta por un músico anónimo de las Misiones en Moxos y Chiquitos, encontrándose los fragmentos dispersos hasta que Piotr Nawrot, el director artístico del Festival, la reconstruyó. Fue estrenada hace un lustro y logró aplausos en América y en Europa, pero por primera vez se tocaba en el pueblo dedicado al fundador de la Compañía de Jesús, San Ignacio, y con la participación de jóvenes de diferentes grupos.

El concierto estaba programado para el aire libre por la expectativa general que existía desde su anuncio y por la llegada de numerosos visitantes, incluyendo diplomáticos latinoamericanos y europeos que vinieron desde La Paz para escuchar la afamada obra barroca. El mal tiempo obligó a trasladar el escenario del atrio al interior del templo, con el retraso involuntario y problemas inevitables con los micrófonos y los desplazamientos de los artistas. Aún así, el público quedó contento y aplaudió de pie varios minutos.

La ópera recrea el compromiso misional de San Ignacio, su refugio con los mensajeros angelicales y su lucha contra las tentaciones del demonio. Finalmente encuentra a San Francisco Xavier que le ayudará en su camino.

Por casi una hora retumbaron los violines y tambores, trompetas y clarinetes. El alcalde de San Ignacio Edwin Méndez, resumió el sentimiento colectivo: “por un momento estuvimos cerca del cielo”.

El Gobierno Municipal, la Subgobernación, el Arzobispado, gestores como el productor de la obra Rubén Darío Arana, el director de teatro Ariel Muñoz, el equipo técnico y administrativo de la Fundación APAC y decenas de personas encargadas de la logística, ayudaron al éxito del megaconcierto.

El concierto fue grabado por un equipo de la televisión francesa y lo presenciaron periodistas bolivianos y de Gran Bretaña.

Fuente: Agencia de Noticias Fides